Ayer y hoy me he puesto este Orient antiguo, el último en llegar a principios de este año.
Es un Grand Prix Orient de 1961, el mejor y más caro Orient en su momento, que sustituyó y superó al Royal Orient de 1958-1960, llevando el calibre Orient N-Type de cuerda manual hasta su máxima calidad y precisión, con 25 rubís y ajustado en cinco posiciones.
El brillo de la esfera al darle la luz no es de un efecto rayos de sol normal, sino de una textura concéntrica muy fina que cubre toda la esfera. Los índices no son aplicados, sino que es el propio metal de la esfera el que se ve, algo típico de algunos relojes de vestir de los años 50 y 60 minimalistas, como algunos Longines 30L. Es una esfera muy elegante, con letra cursiva típica de relojes japoneses de la época.
Este logotipo antiguo de Orient y las agujas, son las que le pusieron exactamente iguales al Bambino Sun and Moon Edición Limitada 75 Aniversario, una de las cosas que me hicieron decidirme por ese reloj para celebrar los 75 años de una de mis marcas favoritas.
Cuando vi esos detalles tan bien escogidos de los Orient antiguos en este Bambino, junto con las ganas que tenía de tener un Sun and Moon desde hace años, me decidí por él como modelo especial conmemorativo. Hacen buena pareja, es lo chulo de las manufacturas con historia, esos detalles heredados (que no copiados).
El Grand Prix tiene 65 años, ahora es mi Orient más antiguo, de antes de que existiese el logotipo más famoso, los King diver y todo eso, pero funciona como si fuese un reloj nuevo. Está revisado y muy bien ajustado, manteniendo una precisión casi de COSC, y muy bien conservado, con algo de pátina y marcas de sus años, pero aún muy bonito, y se puede usar como un reloj actual, pero como es una joya de colección y muy escaso, casi desconocido en Occidente, lleva una vida muy tranquila. Ya es un gusto verlo en la caja de los Orient y leer sobre la marca y los vintages japoneses con él puesto.