Parece ser que las manos de las féminas son las más sensibles en el trato con las máquinas de relojes.
Siempre han sido ellas las que dentro de la producción relojera, han tenido los trabajos más delicados.
El montaje de los espirales, poniendo esos pequeñisimos pasadores en las virolas y en los pitones, compensando los volantes, colocando las agujas, verificando la marcha, etc.
Este puente he tenido la oportunidad de estar con Juanra en Asturias y he podido admirar como Isa trataba los relojes con exquisita delicadeza, desde aquí un 10 para ella y para Juanra por tener esa gran suerte. Y a todos los aficionados de los relojes, animaros a que cuando veáis a una profesional relojera, les deis vuestro reloj para reparar sin ningún temor. No puede caer en mejores manos.
Siempre han sido ellas las que dentro de la producción relojera, han tenido los trabajos más delicados.
El montaje de los espirales, poniendo esos pequeñisimos pasadores en las virolas y en los pitones, compensando los volantes, colocando las agujas, verificando la marcha, etc.
Este puente he tenido la oportunidad de estar con Juanra en Asturias y he podido admirar como Isa trataba los relojes con exquisita delicadeza, desde aquí un 10 para ella y para Juanra por tener esa gran suerte. Y a todos los aficionados de los relojes, animaros a que cuando veáis a una profesional relojera, les deis vuestro reloj para reparar sin ningún temor. No puede caer en mejores manos.
