Miren que hay gente loca por el mundo.

Había una vez un señor llamado Ross Ward. Mitad artista plástico, mitad coleccionista de juguetes vintage, mitad pintor de cartelería en Circos, Carnavales y anuncios publicitarios de carreteras. Además fue un reconocido maquetador y creador de decorados circenses.
A lo largo y ancho de USA existen carteles, maquetas, figuras y diseños circenses creados por Ward.
Este hombre tan ocupado, sin embargo, tuvo tiempo durante 40 años para crear miles de figuras talladas y pintadas a mano, juguetes articulados y maquetas en miniatura ambientadas en escenas de circo y el lejano oeste. Ese tiempo se llamó Tinkertown.
Tinkertown está detrás de las montañas Sandia, a un lado de Albuquerque ( fácil ubicarla por Breaking Bad ).

En 1962 Ward se dio cuenta que su pequeña casa en las montañas estaba atiborrada de miles de figuras talladas, de sus cuadros y maquetas y de herramientas de todo tipo. Por eso es que a un costado de su hogar comenzó a construir habitaciones ( con botellas y otras cosas que encontraba por ahí ) en las que poco a poco fue acomodando sus invenciones y pequeñas bellezas. Tinkertown como museo abrió sus puertas en 1983.
Ward falleció tempranamente por Alzheimer en 2002 ( tenía 62 años ). Pero ese sueño loco de los juguetes y las figuras talladas siguió. Hoy día el museo cuenta con 22 habitaciones con techos, paredes y pisos hechos con materiales reciclados ( 51 mil botellas, maderas rescatadas de demoliciones, cemento y concreto en desuso, pedazos de chapas y latas descartadas en basurales, piedras de las montañas... ).
Y por supuesto sigue la magia de Mister Ward.
No saben ustedes la cara que pone la gente al ver estas bellezas.

Primero deseo poner un enlace para que vean una entrevista a la Carla Ward ( viuda de Ross ) y unas hermosas vistas de Tinkertown. El segundo enlace es un recorrido por las 22 habitaciones.






Y ahora las fotos





































Además en el museo ha encontrado anclaje final el ya famoso velero Theodora R que navegó 10 años dando vueltas al globo con un solo marino como único ocupante, Fritz Damler ( hermano de la propietaria del museo ). Luego de semejante travesía ( entre 1981 y 1991 ) Damler consideró que Tinkertown era lugar apropiado para el destino final del Theodora R.





Gracias por leer y ver.
Sé que son muchas fotos pero apelo a vuestra paciencia y serenidad para mirar este tipo de hilos ( y quién los escribe, que no es un dato menor ).

Saludos